Últimamente he sentido que los meses se me han pasado demasiado rápido. No por rutina, sino porque en cada uno de ellos me han ocurrido eventos “canónicos”, momentos tan intensos que han marcado un antes y un después en mi vida. Cuando pienso que ya no pueden pasarme más cosas horribles, llega otra y me quedo ahí, en ese limbo extraño donde la ansiedad se vuelve constante, donde no sé qué hacer ni cómo actuar y siento que el tiempo se me escapa. A veces me cuesta reconocer los cambios que ya he logrado en mí, me enfoco tanto en el resultado final, en lo que “debería” ser que olvido todo el camino que ya recorrí. Y en esos momentos oscuros, aparece el miedo, volver a caer en la misma mierda, a sentirme insuficiente, a rendirme sin más. Pero también surge algo dentro de mí que me recuerda que esto no es el fin, que quizás la universa me está empujando a ver lo que aún necesito transformar, que estos sucesos por dolorosos que sean, también son para despertar.
Hoy entiendo que ya no quiero seguir repitiendo los mismos ciclos, no quiero quedarme en el papel de víctima ni seguir lamentándome por lo que pasa, yo soy responsable de mis actos, de lo que permito y de lo que construyo. Y si deseo algo distinto, tengo que trabajarlo, soñarlo con acción y merecerlo con verdad como diría mi queridísima Nana Calistar. Sé que merezco cosas buenas, y si quiero pedirle algo a la universa, primero tengo que empezar por mí, por llenarme de conocimientos, por ampliar mi visión, aunque a veces vea todo borroso, es curioso porque uso lentes para ver bien, pero en realidad no se trata de ver perfecto sino de crear mi propia manera de mirar la vida. Todo esto, el dolor, la ansiedad, los aprendizajes me están haciendo más fuerte. Me están recordando que no tengo que darle el gusto a nadie, que mi vida es mía y que no necesito explicarla para validarla. Yo sé quién soy, y no necesito demostrarlo para que los demás lo entiendan, solo necesito demostrármelo a mí misma. Recordarme todos los días, que soy capaz de lograr lo que sueño, por mí, por mis ideas, por la vida que quiero vivir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario